|
A primera vista, la Mille R llama la
atención por todos los complementos deportivos que
incorpora, como las llantas OZ de aluminio, la amortiguación
Öhlins y la fibra de carbono que abunda por doquier. El
motor, además de potente, es una delicia. Tira desde muy
pocas revoluciones, ofreciendo una respuesta perfecta en
todo momento. En cuanto a la estabilidad y los frenos, no se
le puede poner ningún “pero”. La Mille R es rápida en zona
de curvas, segura y divertida de conducir. Sus frenos, muy
efectivos, permiten detener está superbike de carreras en la
mínima distancia. |